volví a ver a dios en una pura luz,
me mostró una puerta abierta
que da a una calle de pura tierra
de regalo:
siete días de pura gloria
dónde lo que pedí se cumplió
mejor me quedé callado,
no sea que a otro cristiano
se lo lleve un carro
por andar yo hablando
o peor:
qué nos lleven a donde
nadie supo cuando
ni sabe nadie dónde
guardemos silencio
que se escuchen las palomas
y el de los cocos allá bien lejos











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