¡Juntemos las manos!
Aplaudamos los unos a los otros
por las cosas que pensamos y nunca hicimos:
- un pequeño gesto al cajero
- el regalo para su amante
- nuestros deberes hacia el prójimo y
- la obra de mi hija
Olvidemos aquello que no fue:
- Aquel golpe que no di a mi madre
- el perro que no rescataste
- las caricias que jamás ofrecimos
- del texto que no envíe a S.
- la paz que nunca pactamos.
Del odio que nos tuvimos, aquel muro contra el que nunca choqué, la masacre que no llevaste a cabo y esa pintura inacabada.
Olvidémonos de aquello por lo que se aplaude, de los logros inmerecidos y los que no celebraremos.
Nos olvidaremos de todo, de las letras en el papel, hasta de nosotros mismos.

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