Dejarlos a su suerte
sería dejarlos en manos de un dios
manco de la mano izquierda
con los elegidos
para la compasión de su abrazo
al alcance de su diestra
mientras envuelve al resto
en su siniestra desgracia.

Dejarlos a su suerte
sería dejarlos en manos de un dios
manco de la mano izquierda
con los elegidos
para la compasión de su abrazo
al alcance de su diestra
mientras envuelve al resto
en su siniestra desgracia.
Deja un comentario